La maduración se ejecuta bajo control biológico continuo, parámetros, nutrición y un sistema de recirculacion que operan dentro de rangos definidos para sostener la respuesta del reproductor sin desviaciones.
El proceso se mantiene estable y se traduce en nauplios con comportamiento uniforme, capaces de proyectar consistencia en cada ciclo productivo.
Monitoreo continuo de todos los parámetros físico-químicos del agua.
Sistema cerrado que minimiza riesgos de contaminación externa.
Eficiencia en uso de agua y reducción de efluentes.

